Anttoni Aristizabal - “¡Puedo caminar y no se me cargan las lumbares!”
“Sufría de rigidez
en la zona lumbar cuando estaba un rato de pié y por
la mañana al levantarme. Me sentía bloqueada. Mi hija
me habló de los beneficios de la Quiropráctica y
aunque nunca había oído hablar de esta técnica,
enseguida creí en el doctor y confié en él. Después
de cinco semanas mi zona lumbar está mucho mejor, más
flexible. Y además puedo seguir los consejos que me
dio el Dr. de hacer ejercicio diario y beber mucha
agua.
Sin duda, aconsejaría la Quiropráctica. Mi hija acude
por prevención y también ha mejorado su salud. He
hablado con mis hermanos y también con amigos. Estoy
muy contenta porque me siento mucho mejor. ¡Puedo
caminar y no se me cargan las lumbares! ¡Para mí eso
es mucho!”.