Exceso De Medicamentos

Exceso De Medicamentos

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He aquí un hecho inquietante. Según varios informes, las compañías farmacéuticas gastaron un porcentaje significativamente mayor de sus beneficios anuales en publicidad que en investigación y desarrollo. Sí, la industria farmacéutica gasta miles de millones para convencer al público de que necesita medicamentos (y a los médicos de que tienen que recetar medicamentos), gana miles de millones más haciéndolo, y gasta una porción más pequeña de sus beneficios en investigar y desarrollar productos más eficaces.

Un par de estudios publicados en The New England Journal of Medicine ofrecen noticias más desalentadoras, destacando el monopolio de la medicina-negocio y su impacto en la salud. Un estudio demostró que, mientras los médicos y los hospitales gastan asombrosas cantidades de dinero para tratar a los pacientes, lo mucho o poco que gastan no tiene correlación con los resultados de salud de los pacientes. Dicho de otro modo, la prescripción de más medicamentos (o de medicamentos más caros) no equivale a mejores resultados de salud. El estudio también demostró que en las zonas con un mayor gasto médico per cápita, los pacientes eran más propensos a tomar medicamentos más "peligrosos" (y presumiblemente más caros).

El segundo estudio publicado en The New England Journal of Medicine halló que cuando la Seguridad Social dejó de financiar ciertos medicamentos, los médicos los recetaban menos, mientras que cuando los financiaba, los médicos eran más propensos a recetarlos inapropiada o innecesariamente, según el estudio.

Resumiendo: Los grandes laboratorios farmacéuticos ganan miles de millones vendiendo medicamentos todos los años y sus beneficios se prevé que aumenten en los próximos años. La industria farmacéutica gasta más dinero en convencer a la gente para que tome medicamentos que en investigar su eficacia y seguridad. A los médicos que se les incentiva para recetar más medicamentos tienden a hacer precisamente eso: recetar más, pero los médicos y hospitales que recetan más no parecen estar ayudando a los pacientes más que si les recetaran menos medicamentos (o medicamentos más baratos). Los costes sanitarios se disparan y los efectos secundarios de la medicación nos convierten en un país de pastilleros. No es exactamente lo que Thomas Edison previó cuando predijo:
"El médico del futuro no dará medicamentos, hará que los pacientes se interesen por su salud y por la causa y prevención de la enfermedad".

La próxima vez que tu médico empiece a escribirte una receta, hazle las siguientes preguntas primero: ¿Hay otras opciones que podamos probar antes de tomar un medicamento? ¿Cuáles son los efectos secundarios de este medicamento? ¿Cuánto tiempo tengo que tomarlo? Si no funciona, ¿qué vamos a hacer a continuación (además de otra receta para un medicamento diferente)? Todas las buenas preguntas merecen respuestas adecuadas antes de hacer el viaje a la farmacia.

Bayas para la tensión


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La tensión arterial alta (o hipertensión), esencialmente significa que el flujo sanguíneo a través de tus arterias aumenta, lo cual puede llevar a algunos problemas graves con el paso del tiempo: estamos hablando de daños arteriales (aumento del riesgo de arteriosclerosis), enfermedad arterial coronaria, infarto de miocardio o insuficiencia cardiaca, insuficiencia renal  y accidentes cerebro-vasculares. No es una imagen bonita, pero es una solución fácil y sabrosa: ¡toma bayas!

Según un estudio reciente, comer por lo menos una porción al día de arándanos y/o fresas reduce el riesgo de tener la presión arterial alta en casi un 10% en comparación con no comer bayas. Los investigadores afirman que los beneficios de las bayas para la presión arterial  son atribuibles a un compuesto llamado antocianina, un flavonoide presente en los arándanos, las fresas y otras bayas.
Este no era un estudio pequeño, por cierto, sino que incluyó a 87.242 mujeres que participaron en el segundo estudio de salud de las enfermeras, 46.672 mujeres del primer estudio de salud de las enfermeras y 23.043 hombres del estudio de seguimiento de profesionales de la salud, todos ellos fueron seguidos durante 14 años para ver que si desarrollaban hipertensión arterial. Y si bien hubo algunas limitaciones, el estudio tomó en cuenta otros factores de riesgo potenciales para la tensión arterial alta, incluyendo antecedentes familiares, índice de masa corporal, actividad física, y otros  múltiples factores dietéticos. Eso significa que es más probable que los hallazgos sean aplicables a la población en general ¡y eso te incluye a ti! Así que toma una dosis diaria de bayas como parte de una dieta saludable y un estilo de vida activo y ten la seguridad de que  estás haciendo todo lo posible para mantener tu tensión arterial dentro de límites normales y, al hacerlo, mantienes tu sistema cardiovascular en plena forma para toda la vida.

¿Son los quiroprácticos “médicos de verdad”?


 Un estudio reciente ha comparado las horas de formación universitaria que recibe un quiropráctico con las que recibe un licenciado en medicina.  Datos recientes. ¡Échales un vistazo!

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