Osteoporosis: Como Prevenirla Y Curarla
Conforme el cuerpo envejece,
los huesos comienzan a perder densidad. Aunque este
proceso es más abrupto en la mujer alrededor de la
menopausia, cuando los niveles de estrógenos
comienzan a disminuir, también ocurre en los hombres
pero de una más lenta cuando disminuyen las hormonas
masculinas con el paso del tiempo.
Sin embargo, con métodos de prevención adecuados, la
osteoporosis y los problemas que la acompañan (como
las fracturas de huesos) puede reducirse
drásticamente e incluso evitarse por completo. No
obstante, es muy importante comprender que es mucho
más fácil prevenir la pérdida de densidad ósea que su
curación. Una vez que el hueso empieza a degradarse y
se pierde masa ósea, se vuelve realmente difícil y, a
veces, incluso imposible recuperar esa pérdida. Con
las medidas adecuadas es posible ralentizar o incluso
detener la pérdida de masa ósea, pero la prevención
es clave.
Los tratamientos médicos más comunes son
principalmente la dieta y, en general, a la gente se
le recomienda tomar algún tipo de suplemento de
calcio y/o aumentar la ingesta de productos lácteos.
Esto es totalmente ineficaz e incluso puede tener
efectos contrarios a los deseados por dos razones:
1. Hay una enorme diferencia entre el contenido de
calcio de un alimento y su bio-disponibilidad (la
facilidad que tiene el cuerpo para absorberlo y
utilizarlo). Aunque es cierto que los productos
lácteos son ricos en calcio, tienen una muy baja
biodisponibilidad, lo que significa que el cuerpo no
puede absorberlo o utilizarlo. Lo mismo ocurre con la
mayoría de los suplementos de calcio sintético.
2. Los productos lácteos tienen un alto contenido en
proteínas y la proteína animal acidifica la sangre
causando una disminución del pH. Para contrarrestar
esta disminución del pH y volverlo neutro el cuerpo
necesita encontrar un agente alcalinizante y, como
resulta que el calcio hace esa función, lo toma
directamente de los huesos. Por lo tanto, es fácil
entender que el aumento de la ingesta de productos
lácteos no resolverá la osteoporosis sino que la
empeorará por el agotamiento de los huesos debido a
su mayor necesidad de calcio. Investigaciones
científicas recientes han demostrado que las mujeres
con alto consumo de productos lácteos son más
propensas a las fracturas óseas que las mujeres cuyas
dietas son bajas en productos lácteos, tales como las
mujeres de ciertas tribus de Asia.
Así que, si realmente quieres prevenir la
osteoporosis o si ya has sufrido pérdida de densidad
ósea, pero deseas detenerla e incluso revertir el
proceso, ¿cuáles son algunas medidas eficaces que
puedes tomar?
1. En el nivel nutricional es cierto que la ingesta
de calcio es importante, pero es necesario
seleccionar los alimentos que no sólo son ricos en
calcio, sino cuyo calcio puede ser utilizado por tu
cuerpo. Alimentos con alto contenido en calcio con
una alta biodisponibilidad son las verduras,
especialmente las espinacas, el brócoli, la col
rizada y también las vainas (alubias o judías
verdes). Los frutos secos no sólo son deliciosos y
saludables, sino que también contienen mucho calcio y
los higos secos son especialmente ricos en calcio.
Frutos secos como las almendras o como las semillas
de sésamo son también maravillosas y saludables
fuentes de calcio.
2. Cuando se habla de osteoporosis, tu peor enemigo
es el sedentarismo y la falta de actividad. Nuestras
vidas se han vuelto más y más estáticas: nos sentamos
frente al televisor, en nuestros coches o en el
transporte público para ir de un lugar o otro, usamos
ascensores y escaleras mecánicas y básicamente nos
volvemos cada vez más perezosos. Pero, estarás
pensando… ¿esto qué tiene que ver con la
osteoporosis?
Los movimientos del esqueleto son posibles gracias a
los músculos, que se unen a los huesos a través de
los tendones. Cuando los músculos se necesitan para
cualquier tipo de actividad física, tiran de los
huesos para moverlos y esta misma acción de tirar
crea una cierta tensión en los huesos. Si esta
tensión se repite lo suficiente, se pondrá en marcha
el organismo para fortalecer el hueso para que sea
más fuerte mediante el depósito de minerales como el
calcio y el fortalecimiento de toda la estructura.
Por la misma razón el hecho de participar en algunas
actividades físicas también crea estrés en los huesos
y los fortalece directamente gracias a la fuerza de
la gravedad.
Existe una ley llamada ley de Wolfe, que establece
que "los huesos de una persona sana se adaptan a las
cargas que se encuentran debajo". Lo que significa
que si la carga sobre un hueso aumenta, el hueso se
va a hacer con el tiempo cada vez más fuerte para
resistir la carga. Y lo contrario es cierto: si la
carga disminuye en un hueso, los huesos se debilitan.
Al entender esta simple ley, es fácil comprender que
una de las mejores maneras de luchar contra el
debilitamiento y la pérdida de hueso es mantenerlos
en buena forma. Esto se logra utilizando el peso del
cuerpo en el ejercicio. La resistencia se consigue
con actividades físicas como caminar, andar en
bicicleta y levantar pesas.
Ahora que entiendes los
elementos clave para preservar y recuperar la
fortaleza ósea: haz unos simples cambios en la dieta
para que tu cuerpo sea capaz de absorber el calcio y
permanece cada vez más activo físicamente para
activar el fortalecimiento de tus
huesos.