Alternativas Seguras Y Eficaces A Las Pastillas Para El Dolor Parte 1 de 2 Parte 1 de 2 Alternativas Seguras Y Eficaces A Las Pastillas Para El Dolor Parte 1 de 2
La gente toma una
cantidad excesiva de medicamentos para reducir el
dolor y, en particular, la inflamación, tales como
acetaminofeno, aspirina y otros antiinflamatorios no
esteroideos (AINE) como el ibuprofeno. De hecho, se
estima que cada año la gente compra miles de millones
de medicamentos antiinflamatorios de venta sin
receta. ¿Cómo funcionan estos medicamentos? Mediante
la inhibición de las enzimas que normalmente
convierten los ácidos grasos de la dieta en los
productos químicos que producen la inflamación y que
pueden causar dolor.
Por lo tanto, nuestra elecciones dietéticas
contribuyen directamente a la inflamación, el dolor y
el sufrimiento, y luego tomamos medicamentos como un
“remedio” a corto plazo, en lugar de ir a la fuente
del problema —la mala alimentación— y hacer cambios.
Por cierto, los efectos secundarios de estos
medicamentos van desde úlceras intestinales a la
reducción de la salud de los huesos, los accidentes
cerebro vasculares y los ataques cardíacos. Está
claro que utilizar estos medicamentos con moderación
es una buena idea.
Elementos
de la dieta que producen dolor
La dieta moderna se
compone en gran parte de nutrientes sin calorías:
aproximadamente el 20% es azúcar refinado, el 20% es
harina refinada y 20% son aceites refinados derivados
del maíz, semillas de cártamo, semillas de girasol,
fibras, cacahuete y soja. ¡Ah, y no te olvides del
otro 10% a 20% de grasas animales! Eso significa que,
para muchas personas, el 80% de las calorías que
consumen propician la inflamación y por lo tanto el
dolor, careciendo de todo tipo de nutrientes de una
mínima calidad.
Es muy poco probable que tomar antiinflamatorios no
esteroideos o suplementos dietéticos reduzca el dolor
y el sufrimiento de las personas que subsisten en
gran medida en este tipo de alimentos. Esto significa
que lo primero que hay que hacer es reducir el
consumo de alimentos que causan inflamación y dolor.
Los aceites refinados y las grasas animales se sabe
que contienen una cantidad excesiva de ácidos grasos
omega-6, que son por lo general inflamatorios, frente
a los ácidos grasos omega-3. Las patatas fritas y los
fritos de maíz son excelentes ejemplos de alimentos
cuyas calorías se derivan principalmente de los
aceites antes mencionados (que sólo contienen ácidos
grasos omega-6). En cambio, los omega-3 se encuentran
en las verduras, en ciertas semillas (lino, salvia y
cáñamo), en peces y animales de caza o en los
animales alimentados con hierba, de los cuales una
persona toma un promedio de menos del 10% de las
calorías diarias.
Alternativas
a los medicamentos para aliviar el dolor
La mayoría de nuestras calorías deben provenir de
verduras, frutas, pescado, carnes magras y frutos
secos. Estos alimentos son las mejores fuentes de
calorías para reducir las enfermedades del corazón
debido a su naturaleza antiinflamatoria. En 1991,
este tipo de dieta se utilizó en un estudio con
pacientes que sufrían artritis reumatoide, una
debilitante y dolorosa enfermedad, y el resultado fue
una reducción sustancial del dolor.
Cuando consideramos que los suplementos dietéticos
pueden ayudar a reducir el dolor, es importante darse
cuenta de que el dolor se basa en aspectos físicos y
psicológicos, y en factores bioquímicos. Desde un
punto de vista bioquímico, es importante recordar que
los productos químicos que causan la inflamación son
los mismos que causan el dolor. Por lo tanto, nuestro
objetivo con la administración de suplementos
dietéticos debe ser ayudar a reducir la inflamación.
El mes que viene exploraremos concretamente cuales
son las mejores alternativas a las patillas para el
dolor, y conocerás a los 7 suplementos naturales mas
eficaces que puedes utilizar cuando se
necesitan.