¿Conoces El Árbol De La Longevidad? Descubra El Ginko

Es uno de los árboles más antiguos del planeta, y junto con el ginseng y el ajo, forman la triada dietética ideal para mejorar la calidad de vida de los seres humanos y tener una salud óptima.

El increíble árbol Ginko puede vivir hasta los 2.000 años gracias a su alta resistencia a los agentes externos, y es capaz de superar los 40 metros de altura. Apareció en la tierra hace unos 270 millones de años, y gracias a los dinosaurios, dispersores de sus semillas, llegó a su máximo esplendor durante el periodo jurásico. Con la extinción de los dinosaurios, disminuyeron los árboles Ginko hasta desaparecer completamente, excepto en China, Japón y Corea. Considerados como árboles venerables por su antigüedad, sobrevivieron en jardines de palacios budistas, hasta que los europeos empezaron a importarlos en el siglo XVIII.

Los Ginkos son árboles dioicos con ejemplares femeninos y masculinos, y pertenecen a una familia intermedia entre los helechos y las coníferas. En ellos se observó por primera vez en una especie vegetal, la existencia de espermio natatorio al germinar el polen.

Los Ginkos femeninos dan frutos que al pudrirse producen un olor muy desagradable, y por ello los que se plantan un nuestro jardines suelen ser ejemplares masculinos.
El origen de su nombre viene del aspecto de sus frutos, en chino, Ginko significa “albaricoque de plata”. También es conocido como “árbol del abuelo-nieto”, porque solamente los árboles viejos dan frutos, por ello se suele pensar que el nieto recogerá los frutos del árbol plantado por su abuelo.

La forma bilobulada de sus hojas, le vale el nombre botánico de Ginko biloba. Al llegar el otoño, las hojas adquieren un tono dorado antes de desprenderse.
El Ginko representa el símbolo de la dualidad del mundo, ya que tiene hojas bilobuladas y existen ejemplares masculinos y femeninos.

Una resistencia increíble
El Ginko es también conocido por su increíble resistencia a todo tipo de ataques, hasta radioactivos. Como ejemplo tenemos un Ginko situado cerca del lugar donde cayó la bomba atómica de Hiroshima. Este árbol brotó en la primavera siguiente y sigue vivo, mientras que todo lo de alrededor fue totalmente destruido. El Ginko tiene unas capacidades de adaptación y resistencia tan altas que puede sobrevivir a catástrofes tales como una bomba atómica. Los monjes budistas utilizaban sus hojas poniéndolas en libros para preservarlos de ataques de insectos y hongos. Su presencia en áreas urbanas demuestra su resistencia a la contaminación, aguanta los cambios de temperaturas y la falta de luz. Cuando otros árboles sucumben a la sequía y al fuego, el Ginko sobrevive. Por ello se plantan alrededor de templos como barreras protectoras.

Los frutos del Ginko tienen el tamaño de una cereza grande, y aunque al pudrirse desprenden olor nauseabundo, si están frescos son dulces. El fruto contiene semillas comestibles que en los países asiáticos son consumidas durante fiestas acompañando sake.

Beneficios Para La Salud


El principio activo ginkgolido presente en las hojas del árbol es responsable de sus propiedades beneficiosas para la salud. Las semillas de ginko han sido utilizadas durante siglos por los médicos tradicionales asiáticos por sus propiedades digestivas, antihelmínticas, y para su ayuda contra la tos y el asma. Algunos de los beneficios de principio activo ginkgolido son:

- Un mejor flujo sanguíneo en órganos y tejidos. Esto tiene mucha importancia, ya que para sobrevivir y estar bien de salud se necesita un flujo óptimo de sangre hacia todas las partes del cuerpo, incluso hasta el cerebro, la más importante.

- Un efecto antioxidante que va a reducir la presencia de radicales libres en el organismo. Los radicales libres son responsables del envejecimiento del cuerpo y de la degeneración de los tejidos.

- Una acción anticoagulante y antitrombótica que va a mejorar la fluidez de la sangre y evitar una agregación plaquetaria en las arterias. Se revela especialmente beneficioso para las personas con problemas cardiovasculares.

- El ginko constituye una planta muy adecuada para combatir el envejecimiento del cuerpo, y también para las personas mayores que sufren de problemas de insuficiencia circulatoria cerebral, que conducen a problemas de memoria, de concertación y otros problemas de salud.