La Clave Del Bienestar

El movimiento mejora tu calidad de vida
Aunque solemos hablar de la columna vertebral solo como una parte del cuerpo, es mucho más que eso. Tu columna te permite hacer casi todo lo que haces. Un mal funcionamiento de la columna vertebral te obliga a hacer las cosas mal o a no hacerlas del todo, por no hablar de la angustia que puede causar el dolor de espalda. Pensemos por un momento en todo lo que has hecho hoy. Casi todos los movimientos que has hecho hoy, desde levantarte por la mañana hasta acostarte por la noche, han necesitado que tu columna vertebral trabajara de formas muy complejas sin que hayas tenido que pararte a pensarlo dos veces. Tu columna vertebral no sólo realiza delicadas funciones mecánicas, sino que también facilita la mayoría de tus funciones nerviosas, otro aspecto del correcto funcionamiento de la columna vertebral en el que la mayoría de la gente nunca piensa hasta que surge un problema.

Tu columna
Tu columna consta de 24 huesos, llamados vértebras y todos los demás huesos del cuerpo se unen, de alguna manera, a tu columna vertebral. Si tu columna vertebral fuera un único hueso rígido, no podría realizar ninguno de los variados movimientos del cuerpo, pero como está formada por 24 huesos, puede torcerse y doblarse para adecuarse a todos tus movimientos. Cuando se mueve, cada movimiento de sus vértebras es coreografiado por el resto de tu cuerpo a través de un sistema de músculos y ligamentos diseñado maravillosamente para trabajar juntos. También tiene 31 pares de nervios que pueden llegar a irritarse o a inflamarse cuando tu columna no funciona correctamente. Estas irritaciones o inflamaciones tienen un impacto en el flujo nervioso a los órganos vitales de todo tu cuerpo. En una columna sana, cada vértebra se mueve. Los nervios están dentro y alrededor de tu columna vertebral y están protegidos cuando las vértebras se mueven dentro de los límites normales. En caso de que una o varias de tus vértebras se dejen de mover, otras vértebras tienen que moverse más de lo que deberían para compensar y permitir a tu cuerpo realizar la función que necesita. Cuando esto ocurre, los músculos y ligamentos conectados a tu columna vertebral pueden fatigarse y causarte dolor. Este movimiento anormal de las vértebras también causa irritación y presión a tus nervios vertebrales. En caso de que este movimiento anormal continúe durante un período prolongado de tiempo, puedes desarrollar enfermedades crónicas. Los músculos, ligamentos, vértebras, discos y órganos que estén unidos a tus nervios vertebrales estarán afectados negativamente. Estas desviaciones de lo normal a menudo pueden ser fácilmente corregidos con ajustes específicos de la columna vertebral.

Escucha a tu cuerpo
Si escuchas, tu cuerpo te avisará cuando tu columna vertebral no está funcionando normalmente. Esta advertencia vendrá en forma de dolor, malestar, rigidez o mal funcionamiento de la columna vertebral o de las extremidades. En lugar de abordar el problema, algunas personas ignoran las advertencias de su cuerpo tomando analgésicos. Otros simplemente ignoran el dolor hasta que su cuerpo se adapta a la incomodidad y el dolor desaparece. El organismo coloca a la columna vertebral en un estado de espasmo para proteger los nervios delicados y permitir que el proceso inflamatorio se calme. Eliminar el dolor a menudo causa más problemas, porque se ha suprimido el mecanismo de protección del organismo. Es como soltar el cable del salpicadero del coche cuando se enciende una luz roja. La luz de alarma ya no se ve, pero el problema sigue estando ahí y seguirá empeorando. El dolor es la manera que tiene tu cuerpo de decirte que hay un problema. Reducir el dolor no significa necesariamente resolver el problema. Un problema ignorado es un problema que irá a peor. El momento de actuar es cuando empiezas a sentir dolor o molestia, antes de que se vuelva crónico, o incluso es mejor actuar antes de que surja el dolor mediante lo que se llama prevención y mantenimiento de la columna vertebral.
Cómo tener una buena salud vertebralComo con todas las partes de tu cuerpo, hay cosas que puedes hacer para mantener sana la columna vertebral. Estas son cuatro de las mejores:

Suplementos nutricionales: Vitaminas, minerales y hierbas puede proporcionar los nutrientes básicos necesarios para tu dieta y estilo de vida.

Postura: Como te sientas, como estás de pie, como caminas y como duermes es importante. Una postura correcta permite a tu cuerpo funcionar de forma más eficaz. Ser consciente de la postura mejora la salud de tu columna vertebral.

Flexibilidad: Tu cuerpo se desarrolla en virtud de la ley de la oferta y la demanda. Tu cuerpo te dará todo lo que le pidas. Si corres un kilómetro al día, tu cuerpo fortalecerá los músculos, alargará los tendones y mejorará tu respiración para que la carrera sea más fácil y más rápida. Tienes que dedicar un tiempo cada día para mantener flexible tu columna vertebral en las cuatro direcciones: hacia delante, hacia atrás, de lado a lado y de torsión en ambos sentidos. Al hacerlo, mejorarás el movimiento de todas las vértebras. Esta también es una buena forma de determinar si tienes una pérdida de funcionalidad de la columna vertebral.

Revisiones de la columna: Al igual que los dientes, la columna vertebral tiene que ser examinada para determinar si hay disfunciones. Los quiroprácticos pueden examinar la columna vertebral para determinar rápidamente cualquier mal funcionamiento. La calidad de vida se define como tu capacidad para hacer las cosas que hacen que la vida merezca la pena. Un funcionamiento correcto de la columna vertebral afecta a todo lo que hace tu cuerpo. Como ves, hay una serie de cosas que puedes hacer para ayudar a mantener una buena higiene de la columna vertebral.

Cuando sientas dolor, piensa que tu cuerpo te está comunicando un problema y trata este problema de inmediato o, mejor aún, toma las medidas oportunas para prevenir estos problemas y los síntomas que aparecen. Igual que los dientes necesitan el cepillado regular y una revisión con el dentista, tu columna vertebral necesita una buena nutrición, una postura adecuada, flexibilidad y una revisión periódica. Esta es la mejor forma de mejorar tu calidad de vida.

Dr. Marmier